Razones por las que nos gusta el teatro en vivo

15 diciembre, 2015  por Monica Gimenez
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Seguramente podría hacer una extensa lista de razones por las que me gusta asistir al teatro, pero la primera y la más importante que se me ocurre es la intimidad. Si alguna vez has visto una obra de teatro, ya sea una gran producción o una representación local, puedes entender lo que quiero decir cuando digo que ver teatro en vivo es íntimo. Cuando ves una película o un programa de televisión no es una experiencia muy interactiva. Te acomodas en el refugio de tu asiento y ves lo que tienes delante… y siempre que ves es exactamente lo mismo.

Con el teatro sientes la incertidumbre de no saber lo que vas a ver (y más aún si es un espectáculo de pequeño formato, microteatro o improvisación). Estás en el mismo espacio que los actores y, en muchas ocasiones, dependiendo del asiento, puedes escuchar la vibración de la voces, sentir sus respiraciones, ver el brillo de sus ojos… ¡hasta pueden mirarte directamente! (creo que nunca me acostumbraré a ello).

Cuando ves un espectáculo en vivo eres consciente de que estás viendo una historia real. Ese espectáculo, con esos actores, con ese público, con ese tropiezo… es un momento único. No volverá a suceder exactamente así, nunca más.

Cuando vamos al teatro todos formamos parte de la atmósfera del espectáculo. Sentimos la emoción de la historia, de los actores, del público… y cuando estás en un mismo espacio la energía y el sentimiento es contagioso (las risas, las lágrimas, los aplausos…).

¿No os ha pasado? Yo recuerdo una vez que me gustó tanto un espectáculo que compré entradas para volverlo a ver… pero algunos actores del reparto y, obviamente, el público era diferente. La experiencia fue otra… no pude replicar exactamente lo mismo que había vivido en la vez anterior.

Otra de las cosas que me gusta del teatro es que, al contrario que en televisión, eres tú el que decide a qué prestar atención. Siempre hay alguien que capta tu atención. Puede que te fijes en el protagonista, en una persona del reparto… o en alguien que solo tiene una o dos líneas. O quizás en vez de fijarte en su mirada quieres ver cómo gesticula. No tienes ninguna limitación (a parte de no levantarte de tu asiento, hablar o entrar en escena, obviamente… 🙂 ).

Os animo a todos a experimentar la maravilla de asistir al teatro.

Nunca sabrás lo que vas a obtener a cambio de tu entrada.

 

 




Monica Gimenez
Monica Gimenez
Keep calm, the show must go on.









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