La fantástica propuesta de “El hogar del monstruo” de Hijos de Mary Shelley

27 enero, 2017  por Rita Lorenzo
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El 16 de junio de 1816, un grupo de escritores que con el tiempo merecerían el rango de leyenda – Mary Shelley, Lord Byron, Percy Shelley, John Polidori – se reunieron alrededor de la chimenea en el salón de Villa Diodati, junto al lago Lemán, y jugaron, durante la larga noche, a idear historias de terror que se narraron unos a otros. De aquella reunión surgió, engendrada en la mente de la única mujer presente, Mary Shelley, la más desgarrada historia de soledad y afán de amor que ha dado la literatura mundial: Frankenstein o el moderno Prometeo.

Más de ciento noventa años después, en los alrededores de 2010, los novelistas y editores Fernando Marías, Ramón Pernas y Silvia Pérez Trejo decidieron crear una plataforma para rendir homenaje a aquella noche irrepetible, convocando a escritores actuales para que escriban y narren ante el público historias góticas, románticas y de terror.

Así nace “Hijos de Mary Shelley”, un proyecto dedicado a fomentar la literatura fantástica a través de varias plataformas: propuestas de ocio, certámenes de literatura juvenil y, cómo no, teatro.

Desde el principio, los creadores de Hijos de Mary Shelley intuyeron que el proyecto podía desembocar en los escenarios teatrales. La Compañía Hijos de Mary Shelley, dirigida por Vanessa Montfort, es hoy la primera compañía teatral española especializada en género fantástico. Comenzó su andadura en septiembre de 2016 con el espectáculo “El hogar del monstruo”, que reúne monólogos de Espido Freire, Fernando Marías, Vanessa Montfort y José Sanchis Sinisterra.

“El hogar del monstruo” lo constituyen ocho monólogos en total, pero para cada ocasión eligen tres de éstos monólogos, los cuales son presentados e hilados por Fernando Marías:

  • SIRENA NEGRA de Vanessa Montfort interpretado por Ruth González.
  • ABRIL EN ESTAMBUL de Espido Freire interpretado por Espido Freire.
  • LA CRIATURA O ¿SABE EL PEZ LO QUE ES EL AGUA? de José Sanchis-Sinisterra interpretado por Jorge Usón o Javier Laorden.
  • EL ÚLTIMO VALS DE MARY SHELLEY de Vanessa Montfort interpretado por Ruth González y Enrique Sánchez Ramos.
  • INVASOR de Fernando Marías con Enrique Sánchez-Ramos.
  • COSAS DE MUÑECAS de Vanessa Montfort interpretado por Ruth González.
  • DR. DARWIN & MR. HYDE de Vanessa Montfort interpretado por Miguel Ángel Muñoz.
  • EL ESPECTRO DE LA ESTACIÓN DE ATOCHA de Fernando Marías interpretado por Enrique Sánchez-Ramos.

La versión que nosotras vimos estaba constituida por “La criatura o ¿sabe el pez lo que es el agua?” con Jorge usón, “Dr. Darwin y Mr. Hyde” y “Sirena negra”.

Resulta interesante saber que es un espectáculo combinable y crea curiosidad por verlo en sus diferentes versiones.

Es una propuesta que recuerda a aquellas series de terror televisivas como “Cuentos Asombrosos (Amazing Stories)”, pero conducidas por un anfitrión como ocurría en “Historias de la Cripta”. Aunque en esta ocasión, no es un simpático y terrorífico esqueleto el que nos adentra en estas fantásticas historias, si no, un maestro de ceremonias – Fernando Marías – que con voz calmada e intrigante nos invita a adentrarnos en la mente de los monstruos, para que podamos reflexionar, comprender, empatizar con estos seres que en ocasiones cometen actos terroríficos. Pero un monstruo también puede ser un ser que tiene miedos, que tiene deseos, que tiene corazón…

Fernando Marías crea un personaje cercano, amigable y sosegado; que contrasta con las personalidades de los monstruos, que según el presentador, tienen tres cosas en común: se saben diferentes al resto, se sienten solos y son impredecibles.

 

El primer turno es para nuestro compatriota Jorge Usón y su Criatura o también conocido como el monstruo de Frankenstein, quien nos relata en primera persona y desde la tragicomedia, las aventuras de sus viajes donde unas veces perseguía al Dr. Frankenstein y otras veces era perseguido por él. La construcción física del personaje creado por Jorge, merece más de un halago. El público consigue empatizar con el personaje logrando sacar risas que van desde la ternura, al asombro pasando por la lástima.

 

Después llega Miguel Ángel Muñoz con una versión muy especial de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, en la que Darwin y sus teorías evolutivas obtienen gran protagonismo. Darwin, representado por una copa, es interrumpido en su despacho por Mr. Hyde, quien pretende demostrarle ante sus propios ojos que se equivoca, que el eslabón perdido sigue dentro de nuestro ser y que en cada uno de nosotros conviven el bien y el mal, el lado más humano y la parte más maléfica.

 

El último ser que nos presenta la compañía en esta ocasión, es una sirena encerrada en una alcantarilla, encarnada por Ruth González, quien demuestra una total maestría con el uso de la voz durante todo el monólogo, digna de una ovación. Una pena que la mayoría de las imágenes nos las perdiéramos por la posición de la actriz en el suelo del escenario. El uso de la iluminación en toda la obra es muy inteligente, sutil y eficaz, y en esta escena cobra más importancia, así como el vestuario y el sonido. Y qué decir de la parte musical, que corre a cargo de Luis A. Muñoz, una nana preciosa a la par que terrorífica que en el final de la escena y con ayuda de unos efectos de sonido, consiguió ponernos los pelos de punta.

 

Creo que es complicado combinar tres escenas en cada ocasión y acertar con el ritmo, pues cada una de ellas tiene el suyo propio, y en esta ocasión, en mi opinión, el público necesitó de un subidón de ritmo a partir del final del primer monólogo, quizás faltó un concepto que unifique a las tres escenas por darle algo de continuidad.

Por lo demás sólo queda dar la enhorabuena a todo el equipo, ya que se percibe que detrás de este proyecto, hay un gran trabajo en el que están implicadas muchas personas con gran talento y gran calidad humana. Esperamos que la compañía nos siga sorprendiendo y continue alimentando nuestra sed de teatro fantástico.




Rita Lorenzo
Veo teatro porque me gusta que me hagan sentir. Hago teatro porque me gusta descubrir los secretos del ser humano como sociedad y como individuo.







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